REFLEXIONES, John Owen

Publicado: julio 11, 2011 en ENFERMEDADES ESPIRITUALES, JOHN OWEN, PENSAMIENTOS CÉLEBRES

“No hay pensamiento con el que el hombre sea tan embrutecido y entontecido, ni sea tan pernicioso, como este: que una persona sin purificar, sin santificar su vida, pueda luego ser llevada al cielo, a un estado de bendición que consiste en el disfrute de Dios. Ni esa persona puede gozar de Dios, ni para ella Dios seria como una recompensa. Sin duda, la santidad se perfecciona en el cielo, pero su origen se halla invariablemente en este mundo. A nadie conduce Dios al cielo si no ha sido antes santificado en la tierra. La Cabeza viva no admite miembros muertos.”

comentarios
  1. Myriam dice:

    Excelente. Una enseñanza siempre actual que es de bendición para la iglesia de Cristo.
    Los cristianos entregados a Jesucristo en cuerpo, alma y espíritu hemos sido justificados ante Dios. Y la santificación es un proceso de lavamiento, purificación y renovación por Obra y Gracia de Su Espíritu Santo que comienza en el preciso momento en que comprendemos que somos pecadores, nos arrepentimos y confesamos con nuestra boca que Jesucristo es nuestro Señor y Salvador y que murió por nuestros pecados, fue sepultado y al tercer día Dios lo resucito de los muertos para darnos vida y vida eterna. Por los siglos de los siglos. Amén.

  2. creo q cada uno de nosotros se conduce al cielo con sus obras y con ayuda del espiritu santo

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